A pasos agigantados en la ruta del paraíso, atravesando lugares inciertos y pócos conocidos. Asemejando el problema del hecho, buscando solución en este lecho, mirando hacía el techo con la cabeza quemada y la ilusión apagada. Busco entre hojas la respuesta perdida, con mi decidida paciéncia infinita. Te encuentro entre mil soles, recordandome entre colores la razón de mi camino aquel que con un vino pienso yo poder sobrellevar. Agonizando cansada, la mente avanzada y mis ganas pasadas, lejós de aquel momento póco contento donde ví mi vida perder. Llegando a el más largo de mis descuidos, siempre un póco perdida, como aquel domingo en la ruta del sur. Mi loco destino y mi torpe delirio de verte de nuevo acostado en el río tocando sin frenos junto al feróz moviento de mi cuerpo y tu cuerpo. Mi amor que se agranda y se agranda, mi cabeza que estalla cuando mis ganas no paran. El desliz de lo incorecto se suma en este cuento inventando despierto la solución para mi desconcierto. Yanet.
